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Hay una revolución que se desencadenó hace tiempo en el mundo desarrollado, no estoy hablando de la IA. Es otra revolución que ya muchos deben haber escuchado: la de los GLP-1 (Ozempic, Wegovy, Zepbound, Mounjaro). En la actualidad alrededor de 1 de cada 8 adultos en Estados Unidos toma un GLP-1.

¿Qué es un GLP-1? Se trata de una hormona que el intestino libera cuando comemos, y que le avisa al cuerpo que regule el azúcar, y que ya está satisfecho. Este medicamento fue pensado para tratar la diabetes tipo 2, pero se ha transformado en un furor por su otro efecto: apaga el apetito. Y si reduce el hambre, logra simplificar el proceso de bajar de peso.

Pero la idea no es hablar de eso, sino de otro efecto que estamos viendo en el mercado, y que puede tener un impacto muy grande en la economía y en tus inversiones. Con este medicamento, cae el consumo de snacks, de alcohol, y de otros alimentos.

Vamos a los números. Las proyecciones hablan de que más de 30 millones de estadounidenses estarán con este tratamiento hacia el año 2030, contra los 10 millones actuales. Por otro lado, los usuarios consumen alrededor de 21% menos calorías, y gastan alrededor de 31% menos en el supermercado según KPMG. Un estudio de Cornell encontró que dentro de los seis meses de arrancar la medicación, el gasto en almacén cae en promedio 5,3% y más de 8% en los hogares de mayores ingresos. El fast-food cae también el orden del 8%. JP Morgan estima que la adopción de GLP-1 puede borrar entre USD 30.000 y USD 55.000 millones de ventas anuales de alimentos y bebidas hacia 2030/2034.

Ahora a ponerle nombres: los snacks, las galletitas, los panificados, las gaseosas azucaradas, los helados, y los congelados son las principales víctimas. PepsiCo (PEP), Mondelez (MDLZ), Hershey (HSY), Kraft Heinz (KHC), son algunos de los nombres que están analizando el impacto que esta tendencia tendrá en sus modelos de negocio. Pero también hay una caída importante en el consumo de alcohol, y algunas empresas expuestas son: Constellation (STZ), Anheuser-Busch InBev (BUD), Diageo (DEO), entre otras.

Pero también hay ganadores y empresas que se están moviendo anticipando el cambio de época. Nestlé, Danone y Conagra están lanzando líneas de productos “GLP-1 friendly”. Es más, hay que tener en cuenta algo muy importante, el gasto en alimentos se está premiumizando: los consumidores compran menos cantidad, pero más calidad.

Vamos a hablar de inversiones:

  • Las empresas detrás de la droga GLP-1 ya subieron, y hoy no presentan una oportunidad tan clara. Hay que estar atentos a las valuaciones.
  • Las alimenticias son un desafío muy grande, porque dentro de una misma empresa puede haber productos ganadores y perdedores, y muchas se están reconvirtiendo. Hay que analizar caso por caso.
  • La disrupción es estructural, pero es más lenta de lo que inspiran los titulares de las noticias.
  • Lo más claro es que el alcohol es el perdedor más marcado, y sin palanca de reformulación clara.

Conclusión para carteras con acciones de consumo: no todo es lo mismo. Es un gran momento para evitar los ETFs sectoriales en este rubro y hacer una selección activa de las acciones con las cuáles tener exposición al sector.