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Se dice que al invertir en mercados emergentes el análisis debe basarse un 80% en lo político y un 20% en los fundamentos. El caso de Argentina es aún más paradigmático, lo que no debería sorprendernos. Para empezar, ni siquiera está clasificado como mercado emergentes, sino como stand alone (una paria de los mercados), y aparte no ha logrado establecer las más mínimas instituciones que ayuden a que no todo dependa del poder de turno. Con este escenario, no sería descabellado decir que el análisis termina cayendo en 90%, o más, en la política.

Por esto, unas elecciones de medio término, que no deberían tener gran efecto sobre el desarrollo de la macroeconomía, terminan siendo casi claves. Y más para un oficialismo que, prácticamente, no defiende bancas, pero que está obligado a sumar para poder al menos defenderse de los ataques a su superpoder (el superávit fiscal) desde el Congreso. Como para incluso defenderse de un juicio político.

Como desarrollamos en la semana que pasó, el escándalo en la Agencia Nacional de Discapacidad, y el reciente Índice de Confianza en el Gobierno, tuvieron un fuerte impacto en las expectativas alrededor del resultado de las próximas elecciones. Y por eso, como inversores, nos vemos obligados a analizar los distintos escenarios que se abren para poder definir una estrategia.

Lo primero que debemos tener en cuenta, es cómo conviene invertir de cara a las elecciones en Argentina. Y la primera lección que hemos aprendido a lo largo de la historia, es que en Argentina, donde las elecciones plantean escenarios tan dicotómicos, casi siempre paga la estrategia de ser contrarian.

¿Que significa ser contrarian en el mundo de las inversiones? Algo muy sencillo: adoptar una postura en contra del consenso, o de la corriente dominante en el mercado. Por ejemplo, si todos están eufóricos y comprados esperando un resultado, el contrarian hace lo opuesto y se va vendido a esperar ese resultado. Lo mismo a la inversa.

Vamos con algunos ejemplos. Las elecciones de medio término del 2013. Cristina Fernández de Kirchner venía de ganar con contundencia las presidenciales del 2011 con más del 54% de los votos. Las elecciones del 2013, el mercado las vivía con un gran temor: un buen resultado del oficialismo de ese momento le dejaba la vía libre para lograr una mayoría absoluta, que le podría permitir sueños como reformar la Constitución. Lo que en aquel entonces quedaba resumido con la frase “vamos por todo”, y generaba pánico. 

¿Cuál fue la estrategia ganadora? Irse comprado en acciones. El triunfo del Frente Renovador de Sergio Massa (en ese entonces opositor al kirchnerismo), en la provincia de Buenos Aires, fue fundamental para que se entendiera que Argentina no entraba en un abismo camino a Venezuela. Fue el disparador de un mercado alcista que se sostuvo durante aproximadamente 5 años.

Merval en USD

Otro ejemplo interesante, fueron las elecciones presidenciales del 2015. Como ya comentamos antes, el mercado venía eufórico desde el 2013, y ya descontando un probable cambio de rumbo para la Argentina. Eso se terminó de confirmar con el resultado de las elecciones generales en octubre, y por ende el mercado llegó incorporando en precios el triunfo de Mauricio Macri en segunda vuelta, y la llegada de un gobierno más amistoso con los mercados financieros. No debería sorprendernos, que el día después de la segunda vuelta en noviembre, el Merval en dólares comenzó una corrección de más del 30%. El negocio fue ser contrarian, y llegar vendido a la segunda vuelta.

Merval en USD

¿Cómo llega el mercado a las elecciones legislativas del 2025? Primero debemos resaltar que este año no tuvimos Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO), como sí pasó en los últimos años. Pero tenemos otro fenómeno: la provincia de Buenos Aires decidió cambiar la fecha de sus elecciones locales. Con lo cual, las elecciones locales de la provincia del próximo 7 de septiembre, serán tomadas como una primera aproximación a lo que podría pasar en las nacionales del 26 de octubre. Recordemos que la provincia de Buenos Aires nuclea aproximadamente el 37% de los votos nacionales.

El Merval en dólares experimentó una suba en torno al 250% desde las presidenciales del 2023, pero también una corrección en torno al 40% desde los máximos de enero de este año. Los hechos que mencionamos al comienzo de este artículo, han desatado una ola de pesimismo sobre el resultado de las elecciones, con un primer impacto en la indomable e históricamente peronista provincia de Buenos Aires.

Así, los analistas pasaron de hablar de un potencial empate técnico, a una posible derrota del gobierno de Milei, en manos de Kicillof. Y por ende los inversores llegan relativamente vendidos, y pesimistas. En esta oportunidad, ser contrarian parece que será irse comprados en acciones.

¿Se cumplirá una vez más este fenómeno al que nos tiene acostumbrados Argentina? Falta tan sólo una semana para saberlo. Y para cerrar, debemos obligatoriamente dejar una aclaración: invertir en eventos dicotómicos, es una de las inversiones más arriesgadas que existen. Es una estrategia reservada para un tipo de inversores: los más arriesgados. Si no sos de esos: salí de ahí Maravilla.