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Hoy vamos a analizar una de nuestras principales posiciones en nuestro fondo CHIMPAY CARTERA AGRESIVA INTERNACIONAL, y se trata de un ETF que invierte en acciones de Chile. Es el iShares MSCI Chile ETF (ECH). Las principales 5 posiciones de este ETF son:

  • Banco de Chile (12,63%)
  • Sociedad Química y Minera de Chile (10,73%)
  • LATAM Airlines Group (8,12%)
  • Banco Santander Chile (7,64%)
  • Cencosud 7,03%)

Pero al margen de los detalles del ETF en particular, vamos a lo que realmente importa. ¿Por qué Chile es una de nuestras principales apuestas en este fondo? Los fundamentos en forma resumida son tres:

  • Las próximas elecciones presidenciales.
  • Las performance relativa de su mercado en relación a comparables.
  • La oportunidad que se le presenta hacia adelante.

Vamos uno por uno.

Las elecciones presidenciales

El pasado 29 de junio, se celebraron en Chile las elecciones primarias para definir las candidaturas para las próximas presidenciales, que se celebrarán el día 16 de noviembre. Por el lado del oficialismo del actual presidente Boric, se proclamó a la candidata del Partido Comunista, Jeannette Jara. Por el lado de la oposición, tanto la derecha radical (José Antonio Kast por el Partido Popular) como la derecha tradicional (Evelyn Matthei por Vamos Chile), no tuvieron internas ya que van con candidatos de consenso.

Hasta las primarias, Kast lideraba las encuestas. Post primarias, e impulsada por la fuerte campaña y la exposición, Jara fue ganando momentum. Aunque las últimas encuestas, empiezan nuevamente a mostrar una reversión de esos números, y Kast recupera el lugar de ganador. Incluso muchos analistas consideran que para Jara será muy difícil convencer a los votantes del centro, desde su pertenencia a un sector extremista. Por ello en unas elecciones, que indefectiblemente se definirán en segunda vuelta, las probabilidades de un triunfo de Kast son más que elevadas.

Considerando que, desde el estallido social de 2019, el clima de negocios en Chile no ha parado de empeorar. Y que luego se sumaron fenómenos como el intento fallido de reforma constitucional, y la agenda reformista de Boric. No debe sorprendernos que recién en este año, y ante las expectativas de cambio, las encuestas de confianza de negocios hayan vuelto a mejorar. Creemos que el ingreso de un presidente pro mercado, junto con señales de estabilidad, podrían generar el terreno propicio para apostar por un trade electoral en el país.

La performance relativa

El índice de acciones de Chile, junto al de Argentina, son los únicos de la región que han presentado caídas en los últimos 3 meses. Y en el ranking de los índices que menos han subido en el año, ocupa la segunda posición (por detrás de Argentina).

Performance del ETF de Chile (ECH en azul) y el ETF de Mercados Emergentes (EEM en rojo)

Pero eso no es todo: los ratios de valuación, ubican a las acciones chilenas entre las más baratas a nivel global. Por lo que el combo es ideal de cara a un posible cambio de gobierno, que a su vez dispare un cambio de tendencia.

La oportunidad hacia adelante

Las elecciones no son todo. Hay otros ingredientes que pueden hacer de Chile un destino más que interesante para las inversiones.

En materia arancelaria (algo clave en la actualidad), las políticas de Donald Trump no han golpeado directamente a este país. El cobre refinado (el que exporta Chile), se encuentra excluido del arancel general del 50% al cobre. A eso se suma que aproximadamente la mitad de las exportaciones de Chile a Estados Unidos, están exentas de aranceles.

También, como hemos repetido varias veces, las expectativas alrededor de la tasa de interés de Estados Unidos y del dólar, son muy positivas para los países emergentes exportadores de commodities como Chile. Complementariamente, China representa alrededor del 40% de las exportaciones chilenas, y los analistas esperan una aceleración del crecimiento y de la demanda China a nivel global.

Pasando a la macro chilena, vemos una relación de deuda/PBI del 42%, un déficit primario del 0,7% del PBI, una inflación retornando a niveles objetivo en la zona de 4%, y la actividad intentando volver a un crecimiento más dinámico (aunque con un mercado laboral más complicado). Estos indicadores, al margen de lo sucedido en los últimos años, la siguen ubicando como uno de los mejores exponentes de la región. Lo que también evidencia la fortaleza institucional del país.

Conclusión

Macro ordenada y sin daños relevantes, expectativas económicas positivas, situación privilegiada en la guerra arancelaria, valuaciones atractivas, precios de acciones levemente retrasados, y un potencial giro político pro mercado. ¿Qué más hace falta para considerar a Chile una oportunidad?