Hace tiempo hablamos que era muy importante estar atentos a las próximas elecciones presidenciales en Colombia. ¿Por qué? Porque el potencial cambio de signo político podía ser una oportunidad similar a la que vimos en las elecciones argentinas con la derrota del kirchnerismo. Por aquel entonces la pésima imagen, y la aún peor gestión, de Gustavo Petro en Colombia había ayudado a que en los últimos años Colombia haya sido un mercado de muy mala performance en relación al resto de América Latina.
Merval en dólares (azul) – ETF de Latinoamérica (rojo) – ETF de Colombia (verde)

El momento de la verdad ha llegado para Colombia, con las elecciones presidenciales que se celebrarán el próximo 31 de mayo. Pero siguiendo con los paralelismos con Argentina, el escenario es menos claro de lo que muchos esperaban llegado este momento.
El pasado domingo 8 de marzo se eligió el nuevo Congreso para el período 2026-2030, y se realizaron tres consultas interpartidistas para terminar de definir el campo presidencial. En unas elecciones muy divididas, el partido oficialista Pacto Histórico obtuvo la mayor cantidad de votos con 22,82%. Este resultado es clave, ya que ningún bloque tendrá mayoría, y el Pacto Histórico será la fuerza más grande del Senado. Esto implica que cualquier presidente, incluyendo uno de derecha, deberá negociar con la izquierda petrista para gobernar (de nuevo a qué país te recuerda).
Ahora vamos a las encuestas de cara a las presidenciales. Según AtlasIntel las intenciones de voto son las siguientes:
- Iván Cepeda (Pacto Histórico) 36,4%
- Abelardo de la Espriella (Salvación Nacional) 27,9%
- Paloma Valencia (Centro Democrático) 17,5%
Según el Centro Nacional de Consultoría:
- Iván Cepeda 34,5%
- Paloma Valencia 22,2%
- Abelardo de la Espriella 15,4%
Mientras que los análisis de segunda vuelta entre Cepeda y Valencia, muestran en líneas generales resultados de virtual empate técnico. De hecho JP Morgan presenta un escenario de “50/50 entre continuidad y cambio”, pero debemos tener en cuenta que el triunfo de Valencia en la consulta, y su elección de Juan Daniel Oviedo como compañero de fórmula han generado un fuerte impulso a su imagen y llega con muy buen momentum a las elecciones.
Para seguir con los paralelismos, e independientemente de quien gane en mayo, el próximo presidente recibirá una situación fiscal que JP Morgan califica como “predicamento traicionero”. E indica que cualquier estrategia creíble de ajuste, deberá estar anclada en recortes del gasto primario para reducir con fuerza los riesgos fiscales y las primas de riesgo.
¿Qué proponen los candidatos?
Iván Cepeda propone una transición acelerada del modelo extractivista hacia una economía agraria, con redistribución de tierras, industrialización estatal rural y banca pública para pequeños productores. Es el candidato de continuidad del petrismo, con todo lo que eso implica para los mercados: incertidumbre regulatoria y probable resistencia a un ajuste fiscal por el lado del gasto.
Abelardo de la Espriella (independiente de derecha), propone una reducción del gasto público del 40%, eliminación de varios impuestos a la riqueza y reactivación del sector extractivo vía nuevos contratos de exploración. Su perfil es el más market-friendly en lo económico, aunque su falta de experiencia ejecutiva y base parlamentaria acotada generan dudas sobre su capacidad de implementación.
Paloma Valencia (Centro Democrático) busca racionalizar el Estado fusionando ministerios, impulsar infraestructura e hidroeléctricas, y aplicar una seguridad «Democrática 2.0». Su elección de Oviedo (ex director del DANE, con perfil tecnocrático y reconocimiento en sectores de centro) es el movimiento más hábil del campo no-izquierdista. En segunda vuelta frente a Cepeda, la carrera sería extremadamente cerrada.
¿Cómo llega el mercado a las elecciones?
Pese a que Colombia se encuentra muy retrasado contra el promedio de Latinoamerica, sí debemos reconocer que en el último año ha tenido una buena performance, alineada con el resto, por las expectativas de que el cambio político se hiciera realidad.

Al analizar el potencial posicionamiento o no en acciones colombianas debemos tener en cuenta algunos factores:
- Las valuaciones, medidas por el ratio P/E NO están baratas.
- El escenario base ha mejorado para el oficialismo y las encuestas lo ubican ganador en la mayoría de las proyecciones.
- El Congreso es un dato que complicará el accionar de un gobierno de cambio.
- La restricción fiscal es un problema real e independiente del ganador.
- Los riesgos externos actuales no ayudan.
Por todos los factores anteriores, es que no vemos con claridad una oportunidad asimétrica en irse comprado a las elecciones del 31 de mayo, y quizás tenga más sentido esperar el resultado de la primera vuelta para definir un posicionamiento de cara a la segunda vuelta.