Pasó una semana muy dura para los mercados internacionales, y en especial para las acciones más amadas: las de tecnología. Y no pueden decir que algo no les anticipé. En el artículo que publicamos a principio de mes, anticipamos que era fundamental la cautela y tener estrategias activas para proteger las ganancias:
https://ferjgalante.com.ar/se-repite-el-2000-y-2008-el-apalancamiento-en-maximos-historicos/
Entre la publicación de este artículo el 4 de noviembre, y el viernes 21 de noviembre vimos correcciones interesantes:
- Bitcoin (amarillo) casi 16%.
- Palantir (celeste) casi 19%.
- Tesla (naranja) casi 13.
- Nvidia (rojo) más de 10%.
Y mientras se daban esas correcciones, vimos análisis de todo tipo apuntando a la llegada de la explosión de la burbuja de la IA. Aunque parezca increíble, no debería sorprendernos. El mercado (que como siempre decimos: somos todos nosotros tomando decisiones con nuestras emociones), nos volvió a demostrar que es un paciente psiquiátrico que sufre tremendos episodios de ciclotimia.
Pero siempre debemos repetir la misma estrategia: paciencia y análisis frío. Y el análisis frío, lo que muestra es que el mercado ha sufrido de un pequeño susto provocado por el temor a que le dejen de dar su droga favorita: el expansionismo monetario. Pero la realidad es que estamos lejos de eso. De hecho basta con observar uno de nuestros gráficos favoritos: el que compara la emisión global (rojo) con el precio del Bitcoin (azul) con un rezago de 70 días.
El mercado pasó de asignar, hace unas semanas, una probabilidad de más de 90% de que la Reserva Federal de Estados Unidos recortará la tasa de interés en su reunión de diciembre, a una probabilidad menor a 40% en los últimos días. ¿Por qué? Porque los directores de la institución marcaron que como no se estaban publicando estadísticas oficiales del ritmo de la economía (por el shutdown presupuestario en Estados Unidos), no sería prudente tomar decisiones apresuradas sin datos.
Pero el shutdown ya terminó, las estadísticas están empezando a publicarse nuevamente, y en todo caso lo que podemos esperar es que si no hay una baja de la tasa de interés en la reunión de diciembre, que la misma se termine dando en enero. Pero lo que no vemos cambiando, es la situación global, desde el expansionismo hacia la contracción monetaria. Por lo que dado el estado de avance de la potencial burbuja de la IA, del momento macro, del apalancamiento corporativo, y de los resultados de las empresas, parece que por lo pronto a este mercado alcista le queda camino por recorrer.
Conclusión: las recientes bajas podrían tratarse más de una nueva oportunidad de compra, que de un sálvese quien pueda. PERO, atención de todas formas. Todo lo que vivimos estos días nos demuestra lo inestable del equilibrio en el que estamos, donde el temor más ridículo puede desatar fuertes correcciones de precio. Porque todos sabemos que los precios están inflados, pero todos queremos seguir arriba de la tendencia alcista, pensando que seremos lo suficientemente “vivos” para bajarnos antes que los demás.