Faltan pocos días para llegar al momento más esperado del año para el mercado financiero argentino: las elecciones legislativas de medio término. Lo que debería ser un evento de mínima trascendencia, se ha transformado en un momento que definirá el futuro de nuestras vidas. O al menos eso nos han hecho creer. O al menos eso hemos decidido creer.
¿Qué pasará si finalmente nuestras vidas siguen adelante como siempre? ¿Qué pasará si el gobierno sigue adelante con su plan económico y no hay una debacle? ¿Qué pasará si las empresas (una vez más) se han sobre dolarizado, y a fin de mes deben demandar pesos para pagar los sueldos y para seguir trabajando?
Como siempre marcamos, los mercados no se rigen por noticias, se rigen por expectativas. Y el 26 de octubre del 2025, a mi me hace acordar al Y2K. Los que tienen algunos años encima recordarán el Y2K, o conocido también como “el error del año 2000” o “el problema del milenio”. Para los muy jóvenes que no tuvieron oportunidad de vivir esta estupidez, se trataba de que las computadoras iban a colapsar al pasar el calendario del año 1999 al 2000 al no poder determinar exactamente las fechas, y que por ende todos los sistemas informatizados iban a caer. El 1 de enero del 2000 no pasó nada, y nuestras vidas siguieron adelante.

Sí, estoy exagerando. Pero muchas veces para poner un buen ejemplo hay que exagerar. Y vale la pena plantearnos qué puede pasar el 27 de octubre, si de repente nos damos cuenta que el 26 no fue el fin del mundo.
Por otro lado, quiero dejar un consejo para quienes se toman el tiempo de leerme. Estos últimos días hasta las elecciones van a ser de un nivel de locura extremo. Vas a leer, ver y escuchar cosas demenciales. Es clave no dejarse llevar por esas noticias, tener mente fría, y no tomar decisiones apresuradas sin pensar. Como vengo resaltando hasta el cansancio, los dos peores consejeros para la toma de decisiones relevantes son el pánico y la euforia. Ambos por igual.
A modo de ejemplo recordemos las tapas pesimistas de los diarios en julio del 2024. ¿No te recuerdan a algo? Lo interesante es que con esas tapas el dólar libre hizo un techo en niveles de 1.400 y empezó a bajar hasta niveles cercanos a 1.000 cerca de fin de año.

Dólar CCL en el año 2024

Como también con tapas como la que te muestro abajo, de principio de este año, el mercado de acciones argentinas y de bonos alcanzaron máximos de la era Milei. En ese entonces, era todo euforia y surgían miles de notas motivando a comprar acciones para no quedarse afuera del boom. A los pocos días comenzó una corrección, que hoy ya acumula más de 40% en dólares.

Merval en Dólares en el 2025

Me despido con una frase del gran inversor John Templeton que dice: “los mercados alcistas nacen en el pesimismo, crecen en el escepticismo, maduran en el optimismo y mueren en la euforia”. Falta poco. Paciencia.