En física, la inercia es la resistencia ofrecida por un cuerpo a la alteración de su estado. Un objeto que está en reposo tenderá a mantener ese estado. En psicología, la resistencia al cambio es la reacción emocional y cognitiva ante la perspectiva de un cambio o transformación. En matemática, los axiomas son proposiciones fundamentales que se asumen como verdaderas sin necesidad de demostración. En el mundo de las finanzas, hay cosas que nadie discute: que el dólar es la moneda reserva de valor por excelencia, y que los bonos del Tesoro de Estados Unidos son considerados el activo más seguro del mundo. Por eso la tasa de interés de esos bonos es la considerada tasa libre de riesgo.
Pero el dólar estadounidense no siempre dominó al sistema financiero, sino que se impuso luego de la Segunda Guerra Mundial. Y esa dominancia, por más que nos cueste asumirlo, se encuentra en crisis. Para que una moneda domine el escenario internacional, debe ofrecer principalmente tres atributos.
1. El primero y principal es la CONFIANZA.
2. El segundo es ESTABILIDAD, económica y política.
3. El tercero es PODERÍO, económico y militar.
La realidad actual nos muestra un Estados Unidos que despierta miles de dudas. Un déficit fiscal en torno a 7 puntos porcentuales del PBI. Una deuda pública que supera el 100% del PBI, y con perspectivas de crecimiento exponencial. Bancos centrales que se apuran a vender sus tenencias de bonos del Tesoro norteamericano, y que buscan activamente alternativas al dólar.
La segunda presidencia de Trump despertaba esperanza. Se esperaba un reordenamiento fiscal, con fuerte baja de gastos, que acompañado de desregulaciones mantuviera a la economía en crecimiento. Pero esas esperanzas duraron poco. El reciente plan fiscal de Trump implica un empeoramiento de la situación fiscal. Mientras que Elon Musk se retira del gobierno, sin haber logrado su prometido mega ajuste.
Pero esto no es todo. Lo peor es la pérdida de confianza. Y eso empezó hace tiempo, y se aceleró recientemente. Un hito importante se dió en 2022, cuando Estados Unidos decidió confiscar activos rusos, producto de la guerra con Ucrania. Al margen de si consideramos si esto es justo o no, lo importante es que muchos países tuvieron que incorporar este riesgo a su análisis de donde resguardar sus activos. Y este riesgo se incrementó con un Trump que ha decidido ponerse en pie de guerra (comercial por ahora) con todo el mundo. No olvidemos el reciente conflicto con Colombia, donde Trump de hecho amenazó con confiscar activos, si no aceptaban recibir ciudadanos colombianos deportados por su país.
Tampoco ayudan las amenazas de Trump con intervenir la institución más respetada de Estados Unidos: la Reserva Federal. Este banco central, ha demostrado ser a lo largo de los años una institución independiente, y preocupada por proteger el valor de su moneda. Pero Trump logró en poco tiempo generar dudas alrededor de su independencia, amenazando con transformarla en una herramienta de política económica alineada a sus caprichos. Al margen de si lo logrará o no, es otro golpe directo a la confianza.
Otra señal de alerta la vivimos recientemente. El Tesoro de Estados Unidos enfrentó problemas para subastar bonos de deuda a 20 años. Esto tiene su lógica cuando consideramos todo lo anterior, y cuando agregamos la reciente baja de calificación de su deuda por parte de Moody’s. Esta baja fue por preocupaciones estructurales sobre su sostenibilidad fiscal. Esta agencia estima que el déficit podría llegar a 9% del PBI, la deuda a 135%, con una carga de intereses pasando de 18% a 30% de los ingresos fiscales. Insostenible.
En su historia el dólar ha tenido movimientos tendenciales de gran importancia, que estadísticamente tienden a durar entre 10 y 15 años. En esos ciclos, dependiendo de las condiciones macroeconómicas locales e internacionales, ha pasado de tendencias de apreciación a depreciación. El actual ciclo de apreciación del dólar hizo máximo en 2022 cumpliendo alrededor de 15 años.
Dollar Index
Como inversores preocupados por proteger el poder adquisitivo de nuestros ahorros es lógico preguntarnos: ¿es momento de huir del dólar?, ¿es momento de huir de los activos norteamericanos? Lo que sabemos con seguridad es que al menos es momento de diversificar nuestras carteras. De incorporar activos internacionales, con exposición a otras monedas, e independientes del ciclo macro del gigante del norte.