En los próximos días/semanas los inversores vivirán no uno, sino tres hechos históricos: tres de las empresas más revolucionarias, con potencial, y relacionadas a las tecnologías del momento, saldrán a cotizar públicamente a la bolsa. Estamos hablando de la empresa de tecnología espacial de Elon Musk, SpaceX, y de dos gigantes de la IA: OpenAI (creadora de ChatGPT) y Anthropic (creadora de Claude).
Para ponerlo en contexto, son tres compañías que sumadas podrían superar los USD 4 billones de capitalización al momento de empezar a cotizar. Esto equivale al PBI combinado de toda América Latina.
SpaceX: ¿la salida a la bolsa más grande de la historia?
El 20 de mayo, SpaceX hizo público su prospecto S-1, dando inicio formal a su camino para cotizar en el Nasdaq bajo el ticker SPCX. La compañía apuntaría a conseguir alrededor de USD 75 mil millones a una valuación total de entre USD 1,75 y USD 2 billones, lo que la ubicaría como la mayor IPO (Oferta Pública Inicial de acciones) de la historia.
El roadshow comenzaría el 4 de junio, con un comienzo de operaciones alrededor del 11 de junio. Y algo muy interesante es que Musk se ha preocupado por que las acciones colocadas no tengan poder real en la toma de decisiones, por encima de su voluntad. Con lo cual queda claro que SpaceX es, como todas las empresas de Musk, una apuesta más fuerte a su persona que a un modelo de negocios.
OpenAI: un cambio rotundo de modelo
El creador de ChatGPT completó su reestructuración corporativa hacia una Corporación de Beneficio Público. Esta figura supone que existe un equilibrio entre la generación de retornos financieros, y su misión central de asegurar que la IA sea beneficiosa para la humanidad.
La Fundación OpenAI, sin fines de lucro, conservará el 26% del capital social, pero con derechos especiales de gobernanza para mantener el control de las decisiones y del directorio. Microsoft queda con un 27% de participación, conservando derechos de propiedad intelectual sobre los modelos hasta el 2032, aunque perdiendo exclusividad como proveedor de cómputo.
Para tener en cuenta, OpenAI es una empresa que pierde alrededor de USD 1,22 por cada USD de ingreso, y aún así aspira a una valuación en el orden del billón de USD. Presentó su prospecto S-1 dos días después que SpaceX, apuntando a debutar en septiembre de este año.
Anthropic: la IA que no para de evolucionar
La creadora de Claude, y fundada por ex miembros de OpenAI, viene cerrando rondas de inversores privados a velocidad récord. En febrero recaudó USD 30 mil millones a una valuación de USD 380 mil millones. Y en mayo otro tanto, pero a una valuación de USD 900 mil millones. Simplemente una suba de valor demencial.
No sólo el crecimiento llama la atención, sino también su producto. Claude Code pasó de USD 1.000 millones a USD 2.500 millones de ingresos anuales entre noviembre de 2025 y febrero de 2026. Y el 80% de esos ingresos viene del mundo corporativo: más de 1.000 empresas pagan más de USD 1 millón por año.
La compañía aún no tiene fecha de salida a la bolsa, pero ya contrató a la firma de abogados que prepara su IPO, y se especula con octubre de 2026 como objetivo.
El efecto en el mercado
Lo interesante, y nuevo, no es que haya un gran IPO, sino tres al hilo de estas características. Lo cual claramente tendrá diversos impactos en el mercado, y en las carteras de inversión. Con otra novedad que se suma: históricamente las acciones recién listadas debían pasar 12 meses antes de poder empezar a operar dentro de los grandes índices como el S&P 500 o el Nasdaq 100. Pero en esta oportunidad se aplicaría una regla de “fast-track” que permitiría incorporarlas en días.
Esto último es muy importante, ya que los fondos de inversión que replican a estos índices manejan alrededor de USD 12 billones, y se verían obligados a invertir casi automáticamente. Esto tendría dos grandes efectos:
- Compra forzada al precio que sea.
- Rotación dentro del índice: para que estas acciones ingresen, otras deben salir o achicarse.
El segundo impacto se sentiría con mayor fuerza sobre otras tecnológicas líderes como son las magníficas siete (Apple, Microsoft, Alphabet, Amazon, Meta, Nvidia y Tesla). Que de hecho ya se encuentran sobre representadas en los índices (alrededor de 28% entre esas 7 empresas, sobre 500 del S&P).
¿Qué debemos tener en cuenta nosotros como inversores?
En estos casos aplica como siempre mi consejo más usado: paciencia. Históricamente, los grandes IPOs ofrecen mejores puntos de entrada que los que se ven en los primeros días de locura de operaciones. Algo que en este caso, con el “fast-track”, se verá magnificado.