Hace unos meses (para ser más específicos el 1 de julio del 2025), escribimos un análisis especial sobre Ethereum, y como las stablecoins podrían darle el impulso que tanto necesitaba para subir de precio. Les dejamos link para quienes no recuerden o no leyeron:
¿Qué pasó desde entonces? Los dos meses siguientes literalmente voló: más que duplicó su precio. Pero a partir de la fuerte corrección que comenzó en el mercado cripto en octubre del 2025, liderado por Bitcoin, devolvió prácticamente toda la suba en los meses siguientes. Y hoy se encuentra a un precio similar a cuando escribimos aquellas líneas. ¿Estamos ante una nueva oportunidad? Vamos a analizarlo.

En primer lugar, quiero decir que la tesis de inversión que soportaba nuestra visión optimista sobre Ethereum sigue más viva que nunca. Seguimos esperando un crecimiento exponencial de uso de Stablecoins. La incógnita en aquel momento era qué red ganaría la carrera por liderar ese crecimiento, y nosotros veíamos a Ethereum como gran referente. ¿Qué muestran los datos por ahora?
De acuerdo a los datos publicados por Token Terminal, la oferta de Stablecoins en Ethereum ha alcanzado un máximo histórico de aproximadamente USD 180 mil millones, subiendo alrededor de USD 150 mil millones en los últimos 3 años. Logrando de esta manera un 60% de participación de mercado. Es decir que Ethereum no sólo está liderando, sino que se está transformando en la autopista financiera de los dólares digitales.

Hay estimaciones que indican que alrededor de USD 1,7 billones de dólares digitales podrían moverse en redes en los próximos 4 años. Incluso si Ethereum perdiera participación de mercado, pero lograra al menos tener un 50% de la misma, estaríamos hablando de alrededor de USD 850 mil millones de flujos que ingresarían a la red.
¿Y qué está pasando con su principal competidor: Solana? Esta red ha perdido alrededor de USD 820 millones en el último mes, mientras Ethereum acumuló USD 9.400 millones en ese mismo tiempo. Como esperábamos, se está imponiendo entre los grandes jugadores institucionales gracias a su principal atributo: la seguridad.
Conclusión: ¿estamos ante un all in ETH? Absolutamente NO. Y por algo el precio se muestra tan deprimido. Los riesgos que ya hemos mencionado siguen vigentes. Y se agregan nuevos: en especial el tecnológico. Debemos recordar que estamos en un contexto donde el dinero digital se encuentra amenazado por partida doble:
1- Por las computadoras cuánticas, que vienen avanzando más rápido de lo esperado y que podrían desarmar la lógica criptográfica que sostiene el andamiaje de las criptos.
2- Por la inteligencia artificial. Recordemos que hace unos días la Reserva Federal y el Tesoro de EEUU llamaron de urgencia a los bancos a una reunión, por el poder del nuevo modelo de IA de Anthropic: Mythos. Rumores indican que sería tan poderoso que aumentaría exponencialmente los riesgos de hackeos en diversas redes.
Por todo lo anterior, debemos entender que el potencial está, pero que la estrategia debe entender los riesgos implícitos en el actual contexto.