Esta semana en el Blog de Ohana por Chimpay Inversiones, hablamos de uno de los temas del momento: los ROBOTS HUMANOIDES. Si no lo leíste te dejo el link:
https://ohana.digital/robots-humanoides-anatomia-de-una-oportunidad-de-inversion/
¿Por qué decimos que es uno de los temas del momento? En primer lugar, porque es muy sencillo imaginar el potencial de llevar la Inteligencia Artificial al plano físico, y el potencial económico que eso tiene. En segundo lugar, porque muchos fondos de inversión y bancos internacionales están hablando recurrentemente del tema, y buscando cómo posicionarse. Y en tercer lugar, porque están empezando a aparecer nuevas empresas centradas en el tema como oportunidad de inversión.
Pero como toda novedad, aún no es sencillo invertir en el tema. Las empresas que se dedican exclusivamente al tema son pocas, y en su mayoría aún son privadas. Cuando decimos que son privadas, nos referimos a que aún no se puede comprar y vender sus acciones en el mercado de capitales. Algunos ejemplos de empresas que se dedican al tema son y cotizan públicamente son:
- Intuitive Surgical (ISRG): líder global en cirugía médica robótica mínimamente invasiva.
- Procept BioRobotics (PRCT): desarrolla robots enfocados en cirugía para casos urológicos.
- Symbotic (SYM): soluciones robóticas para logística y movimiento de productos, tiene como cliente estrella a Walmart.
- Serve Robotics (SERV) opera una flota de robots que hacen delivery por las calles de Estados Unidos.
- Richtech Robotics (RR): robots de servicio para la gastronomía y atención al cliente.
Luego existe un amplio mundo de empresas que están invirtiendo en desarrollos de este tipo, pero que también se dedican a otros negocios. Ejemplos de estas son Tesla con su robot Optimus, Google, Xpeng, Texas Instruments, Rockwell, entre otras. El tema a tener en cuenta en estos casos es que no son jugadas puras de robótica, incluso aún el tamaño de ese negocio suele ser marginal dentro de esas compañías.
La tercera opción son los fondos de Private Equity. ¿Qué es esto? Fondos que invierten en empresas que aún no han realizado su IPO (oferta pública de acciones), por lo que compran esas acciones en emisiones privadas. Y la reciente novedad es que el 11 de mayo empezó a cotizar un fondo cerrado de gestión activa enfocado en robótica.
Este fondo se llama RoboStrategy (BOT) y se publicita como la oportunidad de tener exposición a un portfolio de empresas privadas y públicas de robótica, para inversores minoristas a través del mercado. Algunas de las empresas en las que invierte son:
- Figure AI: una de las empresas privadas de robótica más seguidas del momento, son los creadores del robot que se vió caminando junto a la esposa de Donald Trump recientemente.
- Apptronik: empresa de robótica respaldada por Google para integrar Gemini en sus robots Apollo.
- Dyna Robotics: empresa que no se centra en humanoides sino en robots aplicados a tareas rutinarias, como por ejemplo los brazos robóticos para fábricas.
Pero acá viene el gran aspecto a tener en cuenta, hay que tener mucho cuidado con este tipo de fondos. Las acciones de fondos cerrados generalmente cotizan a un precio muy distinto al valor real de sus activos. En especial, porque en estos casos no hay una referencia de mercado del valor de esos activos para consultar. A modo de ejemplo, en febrero el fondo tenía USD 146 millones en activos valuados a costos de adquisición, lo que daba un estimado de USD 7,21 por acción. Al cierre del viernes 15 de mayo esas acciones cotizaron a USD 36,01. Es decir 5 veces el valor declarado de sus activos.
¿Es esto mucho? ¿Es poco? ¿Está bien? Difícil de saberlo. Pero sin dudas refleja la euforia por este tipo de activos. Lo que dará mucha volatilidad al activo. Sin ir más lejos, el día de su debut llegó a operar a USD 59 para bajar a las pocas horas a USD 36. Una baja de casi 40%. No apto para cualquier inversor.
Y la volatilidad no es el único riesgo. Existe también riesgo de dilución en caso que el administrador del fondo defina emitir nuevas acciones para financiar nuevas inversiones. Puede haber riesgo de iliquidez ya que las inversiones que realiza no tienen mercado secundario. El nivel de gastos es elevado (3,56% anual). La concentración del portfolio es muy alta, con alrededor de 75% en 3 empresas, lo cual en un mundo como el del Private Equity donde la tasa de fatalidad de las empresas puede llegar incluso a niveles de 90% es de muy alto peligro.
Conclusión: un activo que te da acceso a acciones de altísimo potencial, pero como contrapartida con un riesgo que puede terminar siendo desproporcionado.