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Cómo cubrirse de las bajas sin ser un experto

Son tiempos de volatilidad, y volatilidad es sinónimo de incertidumbre. En los mercados internacionales, no sabemos si la inflación de Estados Unidos se va a acelerar o va a disminuir. No sabemos si la Fed podrá finalmente bajar la tasa, o deberá seguir con una política contractiva. No sabemos si la economía terminará en un aterrizaje suave (desaceleración) o en una recesión. Incluso hay analistas hablando de riesgos de una crisis inflacionaria como en los 70s

Pero esta discusión está arriba de la mesa desde hace tiempo. 2022 fue un año nefasto para las inversiones financieras, con la fuerte y veloz suba de la tasa de la Fed prácticamente no se salvó ningún activo. 2023 fue un año de recuperación, ya que la economía logró sostenerse firme al margen de las fuertes subas de tasa. Finalmente, por el momento 2024 viene siendo un año optimista, apuntalado por las empresas de tecnología, en especial aquellas con foco en la Inteligencia Artificial.

S&P 500 desde el 2022 a hoy

Para tener más contexto: la curva de tasas de interés en Estados Unidos viene invertida (los bonos cortos rinden más que los largos) por la mayor cantidad de tiempo en la historia, y este es considerado el mejor indicador para predecir recesiones en los últimos 50 años. O se rompió el indicador o es la recesión más cantada y esperada de la historia.

Curva de tasas de interés del Tesoro de EEUU

Así es como llegamos a este difícil escenario. Donde el mercado de Estados Unidos sigue dando grandes resultados, pero donde, como desarrollamos en el primer párrafo, los riesgos se acumulan. Donde es conveniente estar comprados, pero es clave tener una estrategia de salida y de control del riesgo. Y esto es más notorio en inversores de perfil moderado y pasivos, que no quieren, ni pueden seguir el día a día del mercado. Es decir para la gran mayoría de los inversiones.

La forma en la cual los inversores expertos se protegen de posibles derrumbes del mercado es con estrategias de opciones financieras. Pero estas estrategias no están al alcance del común de los mortales. Son extremadamente complejas. Por suerte, esto no debe llevarlos a resignarse a que no pueden tener este tipo de cobertura.

El arma secreta

A esos inversores, quiero contarles de un tipo de ETFs (un fondo que se compra y se vende como una acción) que pueden ser una gran herramienta en este contextoSe trata de la familia de ETFs Buffer de la gestora Innovator. Con estos ETFs se puede tener exposición a un índice como el S&P 500, pero con protección a la baja del 9%, 15% o 30%. Esto se logra gracias a una estrategia activa de opciones para controlar el riesgo a la baja, que se realiza dentro del ETF.

Aplicando esta estrategia estos ETFs logran poner un límite a las bajas. ¿Cuál es el costo de este seguro contra las bajas? Que también tendremos un límite al alza. Por ello si estamos 100% seguros que el índice irá al alza, este ETF no tiene sentido. Pero si no tenemos certeza, e incluso vemos altas probabilidades de que pueda darse una corrección ya que, por ejemplo, las valuaciones son extremas (como en la actualidad) puede ser muy acertado aceptar acotar las ganancias potenciales para controlar las pérdidas.

Como ya se imaginarán mientras mayor sea la protección que elijamos, mayor será el límite al alza que tendremos como contrapartida.

Al igual que en los deportes donde una buena defensa es tan importante como un buen ataque. En las inversiones protegernos de las pérdidas es tan (o más) importante que ganar.

¿Cómo funcionan estos ETFs?

Las estrategias que realizan estos ETFs tienen un horizonte estimado de un año. Esto se debe a que al cumplirse el año se re balancean, generando un nuevo instrumento en materia de protección y límites. ¿Esto significa que sólo puedo ingresar una vez al año? No. Existe un ETF para cada uno de los 12 meses del año. Por ejemplo si quisiéramos entrar en el mes de junio al ETF que limita las pérdidas al 9%, usaríamos el BJUN.

Este tipo de productos existen desde hace tiempo, pero antes sólo estaban disponibles en bancas privadas para individuos de alto patrimonio. Ahora con estos ETFs quedan al alcance de todos.

Vamos a analizar por ejemplo como nos hubiera ido si en diciembre del 2021 entrábamos en BDEC (el ETF Buffer de diciembre) comparado con haber estado comprado en el SPY (el ETF tradicional del S&P 500).

Comparativo BDEC contra SPY (ETF del S&P 500)en el 2022

Como podemos ver el resultado habría sido exitoso. Mientras el S&P 500 bajó un 10,51% en el año, el ETF BDEC sólo bajó un 2,25%.

¿Y qué pasa en un año alcista? Bueno veamos el gran año 2023.

Comparativo BDEC contra SPY (ETF del S&P 500)en el 2023

Nuevamente el resultado fue muy positivo. Mientras el S&P 500 subió un 11,95% en el año, el ETF BDEC acompañó con una suba del 11,15%. Es decir que en estos dos años se logro recortar fuertemente la pérdida en el año negativo (2022), y acompañar casi a la perfección la suba en el año positivo (2023).

Conclusión: mientras no esperemos una suba extraordinaria en el precio de las acciones en los próximos meses, estos ETFs pueden ser un gran producto para invertir. Más en un año como el actual, donde los riesgos de corrección no son para nada despreciables.

La otra conclusión es que estos ETFs pueden ser un gran complemento a otras estrategias más agresivas, balanceando el riesgo y ayudando a estabilizar los retornos de la cartera.

Pero lo más importante es la simplicidad para operar, ya que se puede invertir en los mismos desde cualquier cuenta de inversión, y se puede empezar con menos de USD 50. Esto sin dudas nos deja sin excusas para seguir viendo el partido desde afuera.

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¡Nos vemos la próxima semana!