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Ideas de inversión para lo que puede venir

Hay un viejo adagio en el mundo de las inversiones, que reza que para los mercados no hay nada peor que la incertidumbre. A tal nivel, que en ocasiones es mejor saber que vendrá algo malo, a no saber en absoluto que puede venir. Por esto, la primer respuesta que podemos dar, es que pos-elecciones en EEUU, la primer buena noticia que tendremos es que ya no tendremos que lidiar con la incertidumbre de quién puede ganar. Y más aún, que sabremos finalmente qué podemos esperar del ganador.

Esto último tiene que ver con el hecho de que la mayoría de las promesas de todos los candidatos, luego no se terminan efectivizando en la realidad. Algo que en el caso puntual de Trump ya nos tocó vivirlo, ya que en su anterior presidencia no cumplió con muchas de sus promesas de campaña más rimbombantes.

Vamos con un ejemplo claro. Trump promete aranceles y trabas enormes a todo lo que venga de China. También a los productos que tengan componentes chinos. Pero al mismo tiempo vemos que Elon Musk se ha transformado en uno de los principales aportantes y fomentadores de una presidencia de Trump.

¿Por qué nos hace ruido? Porque Tesla tiene muchos intereses en China. Primero una «Gigafábrica» inaugurada en 2019 en Shanghai, y segundo ha iniciado la construcción de una nueva fábrica en la misma ciudad, dedicada a la producción de baterías de almacenamiento de energía «Megapack». Esta última comenzaría a producir en masa a principios de 2025. Nos cuesta creer que Musk apoyará a quien pueda destruir sus inversiones.

Lo otro que debemos considerar es qué espera el mercado. Por un lado tenemos las encuestas, que muestran una leve ventaja de la candidata demócrata Kamala Harris, pero dentro del margen de error. Por otro lado las apuestas y el mercado financiero se han volcado a un triunfo del republicano, Donald Trump. Conclusión, la sorpresa para el mercado sería un triunfo de Harris, mientras que un triunfo de Trump ya debería estar incorporado en los precios. En el caso de un triunfo de Trump las sorpresas podrían venir de sus señales y discursos pos-elecciones.

Otra situación a considerar, es que desde la semana pasada hemos entrado en modo «Wait And See» (Esperar y Ver). Esto significa que los inversores se han tomado un descanso para esperar a ver qué pasa en las elecciones, algo que queda de manifiesto en la fuerte caída en los volúmenes operados en algunos activos. En especial en activos de mercados emergentes.

EEM – ETF de Mercados Emergentes

Otro aspecto es que hemos visto varias notas de que en el caso de una presidencia de Trump podríamos ver un dólar apreciándose. En este sentido creemos que gane quien gane, la tendencia será a un dólar que se debilitará. ¿Por qué? Por los graves problemas macro de EEUU, que aparentemente ninguno de los candidatos piensa resolver: un déficit fiscal descontrolado, un nivel de deuda sobre PBI superior al 120% y elevados niveles de emisión monetaria.

DXY – Índice del dólar contra las principales monedas

Por último vamos a las estadísticas. Primero, no hay evidencia empírica ni estadística que los demócratas o los republicanos sean mejor para el mercado de acciones, ni para los activos de riesgo en general. En segundo lugar, la evidencia indica que gane quien gane, los índices de EEUU tienden a reaccionar al alza pos-elecciones, quizás por lo descrito al principio.

El S&P 500 y los ciclos presidenciales de 4 años

¿Que esperamos nosotros? Que pos-elecciones el mercado salga de este stand by, y volvamos a ver emergentes performando mejor que desarrollados, commodities al alza, tasas a la baja y dólar depreciándose. Lo sabremos en las próximas semanas.

Algunos anuncios para cerrar:

  • No olviden hacer su propio análisis de riesgo.
  • Nada de lo expuesto es recomendación de compra, ni de venta.